26.3.07

Inteligencia

Hace unos tres años, mi amigo (guionista español) Javier Mora Bordel vino a Buenos Aires para realizar una investigación personal sobre Oesterheld. Gran parte de su misión en nuestro país implicaba realizar entrevistas a varios allegados de nuestro guionista fundacional. Cuando me dijo si quería acompañarlo a la casa de Elsa Oesterheld, no lo dudé un instante. Así fue como pude conocer a esta mujer de inteligencia soberbia y pasado trágico. No fue una entrevista, no hubo grabadores ni anotadores. Fue una interesantísima charla de varias horas, hasta entrada la madrugada, donde pude encontrarme frente a frente con una enorme parte de la historia de la historieta argentina. Elsa es una persona cautivante. Muy pronto uno se da cuenta de que tan injusta es su condición pública de "viuda célebre y trágica". El drama inabarcable que ha vivido está siempre presente, es inevitable, está en cada silencio y en cada recuerdo. No podría ser diferente. Pero más allá de eso, Elsa Oesterheld es una de las personas más interesantes que conocí en mi vida, a fuerza de mérito propio. Recuerdo una parte de la charla, que ejemplifica un poco lo que estoy diciendo. Ella nos contaba sobre la relación laboral y personal de su marido con Hugo Pratt, en épocas cuando ambos colaboraban en historietas como Ernie Pike o el Sargento Kirk. Elsa nos contó que era habitual que Pratt apareciera por su casa de La Lucila, ya que si bien no se puede decir que fuera un amigo íntimo de Héctor, sí compartían muchos intereses comunes como la historia y la literatura. Además Hugo era un gran admirador de Elsa como cocinera, y aprovechaba la ocasión para comer comida casera, en plenos tiempos de soltería. Durante la sobremesa era habitual que se hablara de temas como la literatura, el arte o la política. Y Elsa intervenía con la misma convicción y conocimiento que cualquiera de los dos hombres. En una de estas ocasiones, Héctor abandonó la mesa por un minuto, circunstancia que aprovechó Pratt para hacer de las suyas.

El diálogo, según recuerdo lo que nos contó Elsa, fue más o menos así:

HUGO: Afortunadamente, además de linda, sos muy inteligente. Sino, yo sería capaz de enamorarme.

ELSA: No te preocupes. Porque soy inteligente, sé que yo nunca me enamoraría de alguien como vos.
Con semejante contestación, le debe haber quedado claro.
Eso es todo por hoy. Para que pispeen les dejo unas páginas que estamos haciendo con Dante para Eura Editoriale. Las tramas que texturizan los plenos negros me hacen acordar al estilo de Pratt en La Isla del Tesoro. En fin, dicen que la trama es infinita. Salud.

6 comments:

  1. Igualmente, siendo la mujer de oesterheld (o viuda como prerieran), hay algo que no me cierra pero de parte nuestra, no de ella.

    me acuerdo que en frontera, luego de una charla que encabezo esta mujer, se le acerco un pibe con un eternauta para que se lo firmara.

    Ok. Sera la viuda de oesterheld, pero no es Oesterheld. Yo no le daria mi Eternauta para que me lo firmara, pero si la escucharia.
    brian.

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  2. Blogger me comiò el comentario...

    Decía que es un hermosa anécdota. ¡Contá más, Diego! Uno lee reportajes a HGO y a Pratt y se dicen cosas medio feas uno del otro... es triste.

    Tambien decía que una consecuencia de la dictadura (muy, muy menor, por supuesto) es que nos sacó a ciertos autores del circuito del arte.
    O sea: hoy tendríamos que estar "matando a Oesterheld" del mismo modo que Gombrowicz recomendaba "matar a Borges". (Y HGO tendría que ser un abuelito objeto de peregrinaje)

    Además de los horrores, la dictadura nos dejó una pátina de tristeza por poco que rasquemos cualquier historia.

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  3. Che no lo tenìa a pratt tratando de levantarse a la mina d oesterhell miralo vo al pibe eh, ojo eso seguro pasa como ahora.. guarda cuiden las novias d posibles pratt!! (Ahahaha)

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  4. Cuando hace unos años conocí a Solano López en su deptito de Belgrano, llegamos a hablar inevitablemente tanto de conflictos familiares (uno de los hijos fue montonero, etc) y también de cómo se agarra de los pelos con la viuda de Oesterheld y cómo se patina la guita entre juicios. El argumento que me contaba él es que es un desperdicio no poder explotar un personaje como el Eternauta comercialmente, ya que había tenido varias propuestas para una versión cinematográfica, y que se habían ido al tacho por culpa de la javie.

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  5. che Brian, you me haría firmar con un fibrón "yo me garchaba a Oesterheld" por la nona.

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  6. Janchez:
    Y sí, es medio cualquiera hacer firmar el Eternauta por la esposa de su guionista. Igualmente estoy en contra de hacer firmar los libros. A los sumo, un dibujito, como se hace en Francia.

    Federiko:
    Hace unos post, yo hablaba del parricidio saludable que cada tanto hay que cometer en el arte. Pero teniendo en cuenta que nuestras dictaduras se han encargado del tema, y no en forma figurativa precisamente, uno queda medio pelotudo pretendiendo desmitificar a Oesterheld. Es triste.
    salú

    dani:
    Pratt era un groso, tanto a nivel mujeril como dibujístico. Un verdadero maestro. Tengo más anécdotas por el estilo, cómo la del día que se levantó a Juliette Binoche, pero quedarán para otros post.

    Slaby:
    La verdad, no sé si es una buena idea seguir explotando al Eternauta comercialmente. Hay que tener cuidado con eso. Por lo pronto parece que la película la hacen los tanos.

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